Soy Christina

No sabéis la ilusión que me hace escribir estas líneas, y saber que vosotros vais a leerlas, porque significa que este proyecto por fin ha empezado a andar.

En 2017 estuve enferma y fue un año largo y difícil.  Pero, como todo en esta vida, acaba pasando. Con el año nuevo empecé a pensar que la vida no es del todo nuestra y que hay que vivirla intensamente, compartiéndola con las personas queridas e intentando hacer aquello que nos apasiona. Nuestros planes, ilusiones y expectativas, pueden depender de circunstancias totalmente ajenas a nuestro control. La vida hay que vivirla hoy, y no esperar a mañana, y es importante rodearnos de quienes nos quieren; dedicar esfuerzo y tiempo a lo que nos apasiona siempre recompensa.

Los dulces son mi pasión. Me pierden. Solo os digo que en un restaurante empiezo a estudiar la carta por los postres y me cuesta esperar para ver cómo reinterpretan los clásicos o para probar sus creaciones. Si los demás comensales se despistan, ¡me como los suyos! Y en casa me encanta prepararlos. Recetas tradicionales, aprendidas de mi madre; meterme en internet y buscar otras más novedosas e incluso inventarme alguna. Hasta ahora ésta había sido mi vida de amateur. Pero llegó el momento de tomar una decisión. Y ahora iba en serio.

Mi entusiasmo necesitaba formación.  Hice un curso profesional en la escuela de cocina Terra d’Escudella (gracias Esther, magnífica profesora de quien tanto he aprendido). De allí, a hacer prácticas en la pastelería Dolç i Taino, donde Vicky y Sandra me enseñaban lo que luego repetía y repetía en casa (vale, gracias también, familia, por vuestra paciencia).

Y hoy, ya una realidad, os presento Sweet Barcelona. Una tienda online de dulces caseros que elaboro en mi obrador. Ah, y cuando digo caseros, quiero decir exactamente eso: sin colorantes artificiales, sin fondants ni buttercreams, con productos de casa y, eso sí, con mucho, mucho amor en cada elaboración. Cada una cuidada y preparada como la haría para la celebración más especial con mi familia.

Soy consciente de que estamos atravesando tiempos complicados y de incertidumbre por culpa de la pandemia que ha invadido nuestras vidas, y que con esfuerzo estamos superando. Creo también que una forma más de luchar contra ella, desde la más absoluta modestia, es no dejar que venza nuestras ilusiones y proyectos.

Ojalá os guste mucho todo lo que preparo y espero que cuando probéis mis pasteles y galletas ya no podáis pasar sin ellos.

Christina


Sweet Barcelona colabora con Nutrició sense Fronteres destinando un 2% de cada
pedido a esta ONG.